NUEVO OBISPO DE GUADIX

4. El trienio 3004-2007

4. El trienio 3004-2007
En el ámbito de la pastoral, este trienio comenzó con la puesta en marcha de un organismo importante, cuya necesidad se venía sintiendo desde varios años atrás: el Consejo Diocesano de Pastoral, cuyos estatutos fueron aprobados por monseñor García a finales de 2003, tras una cuidadosa elaboración. Su finalidad es “estudiar y valorar lo que se refiere a las actividades pastorales de la diócesis y sugerir conclusiones prácticas sobre ellas”. Su composición, en la que figuran sacerdotes, religiosos y seglares (éstos en número superior a los otros dos grupos) es bastante representativa de la estructura diocesana y su finalidad está bien marcada en los citados estatutos. Con él, la pastoral diocesana ha abierto un cauce importante a la intervención de los laicos en la planificación de objetivos y actividades, tarea casi reducida hasta ahora al sector clerical.
Precisamente, este organismo ha intervenido ya de una forma decisiva en la elaboración del último Plan Diocesano de Pastoral para el periodo 2004-2008. Su punto de partida fue la constatación de una serie de fenómenos que configuran nuestra sociedad actual, a los que responden las últimas consignas tanto del Papa como de la Conferencia Episcopal Española, expresadas en recientes documentos. Y sus objetivos se concretaron en los tres siguientes. 1º: Insistir, como en el Plan anterior, en el compromiso de nuestra diócesis por la Nueva Evangelización, asumiendo en todas nuestras programaciones la Acción Misionera. 2º: Ofrecer un proyecto diocesano de formación que integre las catequesis de adultos, la formación teológica y la formación de agentes de pastoral implicados en la evangelización de nuestra diócesis. Y 3º: Promover la pastoral familiar en coordinación con la pastoral de juventud y la pastoral vocacional. Estos tres objetivos se concretaron en una serie de “líneas de acción” para llevar a la práctica lo que en ellos se propone. Destaca la atención especial prestada a la Familia, cuyo primer paso ha sido la realización de una gran Encuesta sobre esta institución, dirigida por tres profesores del Departamento de Sociología de la Universidad de Granada, en la que participaron 1.200 personas de nuestro territorio diocesano. El resultado de la misma fue la publicación de un Informe sociológico sobre la situación de los Valores sociales y religiosos en las familias de nuestra diócesis, que servirá de referencia obligada en el futuro para la pastoral de este sector. Precisamente ya se realizó una actividad, utilizando este material, que fue el Encuentro Diocesano de las Familias, convocado por el Obispo el 14 de diciembre de 2006 y desarrollado en el primer semestre del año siguiente, a través de grupos parroquiales, con un temario centrado en estas tres cuestiones: 1ª Familia, ¿quién eres?. 2ª Familia, ¿cómo vives?. 3ª Familia, ¿para qué existes?. Este encuentro fue clausurado el 26 de mayo, Vigilia de Pentecostés, en la Catedral, durante la cual se leyó el resumen final de todas las respuestas a dichas cuestiones.

Junto a estas actividades destacadas, han proseguido otras, no menos importantes, como las Semanas de Teología, celebradas anualmente en Guadix y Baza, organizadas por el Centro de Estudios “San Torcuato” con la participación de diversas delegaciones y, en el caso de Baza, de las parroquias de su arciprestazgo. Asimismo, se ha conmemorado, mediante distintos actos, el V Centenario de la Erección de Parroquias en nuestra diócesis, verificada en 1505 por Fray Diego de Deza, Arzobispo de Sevilla. Y prosiguen las actividades de los distintos secretariados y movimientos apostólicos, entre los que hay que destacar el de Vida Ascendente, cuyos integrantes (personas mayores) muestran un entusiasmo ejemplar. De todos ellos, el Obispo sigue siendo el gran impulsor, ayudado y respaldado por las distintas personas e instituciones que conforman el organigrama de la pastoral diocesana. Su presencia constante y su talante cercano y familiar favorecen la marcha de nuestra Iglesia local y aventuran un futuro esperanzador ante los retos que presenta la nueva situación social. Entre éstos destaca la escasez de vocaciones, a cuyo problema y a la institución que lo representa –el Seminario- monseñor García-Santacruz sigue prestándole una especial atención.

Entre otros acontecimientos que tuvieron lugar en esta etapa cabe subrayar la celebración de las bodas de oro sacerdotales, al cumplirse el 50º aniversario de la ordenación de don Juan. El acto principal tuvo lugar el 8 de junio de 2006 con una solemne Eucaristía en la Catedral, en la que participaron el arzobispo de Granada y los obispos de Almería, Jaén y Málaga, varios vicarios generales de otras diócesis y numerosos sacerdotes, entre los que concelebraron de forma especial, por ser de la misma promoción presbiteral, José Luís de los Reyes Arenas, Jesús Campaña Hernández y Leovigildo Gómez Amezcua, ordenados también en el año 1956.

Finalmente, en este periodo hay que consignar que, como reconocimiento a las excelentes relaciones del Sr. Obispo con el poder civil y a su labor social, la Corporación Municipal de Guadix, presidida por don Antonio Avilés Fornieles, con fecha 25 de enero de 2007, le concedió, por unanimidad de todos los grupos políticos que la componían (PSOE, PP e IU), el título de “hijo adoptivo” de esta ciudad, cuya entrega se verificó en el Teatro Mira de Amescua, en un acto solemnísimo y con asistencia masiva de ciudadanos, el día 13 de abril de dicho año.